Novedades
Todo lo que trae Iuris-IA desde su lanzamiento. Aquí sólo se anota lo que ya funciona. Lo que está en camino tiene su apartado al final y se dice que lo está.
Festivos locales de 6.951 municipios
- Los plazos cuentan las fiestas locales de 2026 de 6.951 de los 8.132 municipios de España, leídas de la relación oficial que publica cada comunidad o cada provincia, con sus correcciones posteriores. Cada festivo lleva su boletín, su número y su fecha.
- La sede del órgano se busca entre todos los municipios, por su nombre en cualquiera de sus lenguas, y queda guardada en el expediente cuando la confirmas.
- Faltan, entre otros, los municipios de León y de Burgos, los que no comunicaron sus fiestas y los que sólo las tienen por pueblos o parroquias. Donde faltan, el cálculo lo avisa con el nombre del municipio.
El asistente consulta el Registro Mercantil
- Pregunta quién administra una sociedad, si está en concurso o dónde tiene su domicilio y responde el Registro, no la IA: al instante, con el boletín oficial de cada dato y la ventana de boletines que tenemos cargados. Si algo no consta, lo dice así, sin darlo por inexistente.
- En una pregunta jurídica sobre una sociedad, lo que ha publicado el BORME entra en la respuesta: si la contraria consta en concurso, la búsqueda trae también la ley concursal.
- Si hay dos sociedades con nombres parecidos, no elige: pregunta a cuál te refieres.
- Quién tenía un cargo o unos poderes en una sociedad en una fecha concreta, el historial de domicilios y si una sociedad fue absorbida por otra, cada cosa con su boletín.
- Los datos registrales de la contraria se proponen para el encabezamiento del escrito y no entran hasta que el abogado los valida.
- Aviso de posible conflicto de intereses en el expediente cuando la contraria comparte nombre de administrador con una sociedad cliente del despacho.
Los plazos cuentan los festivos oficiales
- Festivos nacionales y de cada comunidad autónoma de 2025 y 2026, sacados de la resolución anual publicada en el BOE, con las sustituciones que hace cada comunidad.
- Festivos locales de 2026 de las capitales de provincia y de otras sedes grandes, cada uno con su boletín oficial (ese mismo día se amplió a 6.951 municipios: ver arriba). Al calcular un plazo se elige la sede del órgano y el motor dice qué calendario ha aplicado.
- Donde falta un calendario —otro municipio, o un año que todavía no se ha publicado— el cálculo lo avisa con su nombre en vez de darlo por contado.
Empresas del BORME, dentro del despacho
- Un buscador de sociedades que entiende erratas, formas jurídicas escritas de cualquier manera y la hoja registral, y una ficha por empresa con sus administradores, su capital, sus domicilios y la cronología de lo que ha publicado el Registro Mercantil, cada dato con su boletín oficial enlazado.
- Arriba, lo que pesa antes de litigar, según el BORME: situación concursal, disolución y extinción, con su fecha. Son hechos publicados, no una puntuación nuestra.
- Una empresa del BORME se vincula a una parte de un expediente, y desde el expediente se ve la situación registral de cada parte. Si la denominación coincide exactamente, se propone el enlace y lo confirma el abogado.
- Y fuera de la aplicación, empresas.iuris-ia.es: el directorio público y gratuito de sociedades, con la misma ficha.
Documentos del despacho, como una carpeta de Drive
- Cuadrícula con miniaturas reales de cada PDF, o lista ordenable; buscador, filtros y orden.
- Menú de acciones en cada documento y selección de varios a la vez.
- Con expediente o sin él: lo que aún no tiene asunto tiene sitio, y se archiva en su expediente cuando lo tenga.
El asistente, rediseñado y cómodo en cualquier pantalla
- La respuesta es la protagonista: una columna de lectura centrada, las secciones bien marcadas y las fuentes a mano.
- Una sola letra en toda la aplicación, IBM Plex, servida desde nuestro propio dominio.
- Probado en todos los anchos, del teléfono más pequeño al monitor grande: nada se corta ni se monta.
El despacho deja de ser una sola persona
- Se invita a un compañero por correo, con el papel que va a tener dentro del despacho. El enlace de la invitación caduca y si el correo no sale, la invitación se retira: no hay «invitación enviada» en verde sobre un correo que se quedó por el camino.
- Quien recibe el enlace pone su contraseña y entra en el despacho que le invitó, no en uno nuevo.
- Y por el otro lado: se cambia el papel de un compañero, se le retira el acceso cuando se va y se le devuelve si vuelve.
Los papeles del cliente entran por el chat
- Se adjuntan documentos a una conversación sin decir de qué expediente son, y sin límite de cuántos: un caso empieza en una charla, no en un expediente.
- Si lo que se sube es un escaneo o una foto, el texto se saca aquí, en nuestros propios servidores y en segundo plano, y la pantalla espera sola sin que haya que volver a subir el fichero. La transcripción se guarda cifrada igual que el fichero del que sale.
- Todos los documentos de una conversación se seudonimizan de una sola pasada, para que la misma persona no acabe siendo dos personas distintas al devolver los nombres.
- «Abrir expediente con todo esto»: un solo botón se lleva la conversación entera, los documentos y el escrito redactado a un expediente nuevo, o a uno que ya tengas. Todo junto o nada.
- Y el camino de vuelta: desde cualquier expediente se abre una conversación con el asunto ya cargado, y lo que se adjunte ahí va a él.
El asistente redacta documentos, y se descargan en Word y en PDF
- Se le pide un contrato de compraventa de vehículo, un arrendamiento, un convenio regulador o un reconocimiento de deuda y lo escribe entero, con sus REUNIDOS, sus EXPONEN y sus cláusulas, y con cada cláusula apoyada en el artículo que la sostiene. Cincuenta tipos de documento, de los cuatro órdenes.
- Los artículos de cada tipo de documento se traen por su número, no se buscan por parecido con la petición: para redactar hacen falta los artículos que gobiernan ese documento, no los que se parecen a la pregunta.
- Lo redactado se descarga en Word o en PDF, maquetado, sin pasar por otro programa.
- Y se dice qué apartados le faltan al documento antes de que lo firmes, comparándolo con lo que ese tipo de documento tiene que llevar.
Ocho calculadoras más, todas con pantalla
- Finiquito, salarios de tramitación y salario regulador desde nóminas y convenio, en lo social.
- Abono de la prisión preventiva, límites de cumplimiento cuando hay varias penas, y suspensión y sustitución de la pena, en lo penal.
- Actualización de la pensión de alimentos por el IPC, en civil, y silencio administrativo en contencioso.
- Cada una con su motor probado, su pantalla y el artículo del que sale el cálculo. Lo que no tiene pantalla sigue apareciendo en el índice de herramientas apagado y sin enlace, para que se vea que existe y que todavía no está.
El escrito se redacta dentro del expediente
- El encabezamiento se arma solo con el órgano, el procedimiento, los autos y las partes, y lo que falta se escribe dentro del texto además de avisarse arriba.
- Guardado automático con la hora del servidor a la vista. Si el guardado falla, no se pierde lo escrito.
- Las citas se comprueban mientras escribes, contra la redacción vigente a la fecha del escrito y no a la de hoy.
- La ley al lado, en tres formas: pedir un artículo por su referencia, preguntar en castellano sin abrir otra pestaña, e insertar el artículo literal del BOE con su cita ya escrita.
- El escrito sale maquetado para presentar —serif de doce puntos y márgenes de tres centímetros— y se guarda en PDF.
Cada comprobación de citas deja constancia
- Lo comprobado queda registrado y se puede consultar después, con la confirmación expresa de las citas en rojo como prueba de diligencia.
- No se guarda el escrito: sólo su extracto y su huella. Y el semáforo deja de darse por vigente en cuanto se toca el texto.
La ficha del expediente, leída de la carátula
- Se sube la carátula de un documento judicial y el producto propone órgano, autos, cuantía, tipo de procedimiento y partes, en los cuatro órdenes, con el fragmento y la página de los que sale cada dato.
- Se lee en la propia máquina y con reglas: el documento no se manda a ningún sitio. Y nada se guarda solo; lo propuesto lo valida el abogado.
El asistente, más limpio y con el hilo de la conversación
- Las fuentes de cada respuesta se pliegan en una línea —«6 artículos · CP, LECrim, LEC»— y se abren de un toque. No se esconden: citar es la promesa del producto.
- Las preguntas anteriores entran en la búsqueda, así que la segunda pregunta recupera los artículos del caso que se venía contando.
Entrar de verdad: contraseña, dos pasos y recuperación
- Inicio de sesión con la contraseña derivada con scrypt, sesión revocable y cookie que sólo lee el servidor.
- Verificación en dos pasos, con una aplicación de códigos o por correo.
- Recuperación de contraseña que además cierra todas las sesiones abiertas.
- El alta pide lo de un despacho real —teléfono, domicilio, colegio y número de colegiado— y guarda la colegiación marcada como sin verificar.
Documentos del expediente, cifrados y con cada lectura anotada
- Subida por arrastre y de varios a la vez, sin límite de cuántos.
- Cifrados en reposo con la clave de la aplicación, y sin duplicar lo que ya estaba: se compara el contenido, no el nombre.
- Queda anotado quién abre cada documento y cuándo, no sólo quién lo subió.
Un panel de inicio al entrar, en vez de una caja vacía
- Lo primero que se ve es qué vence: los plazos de los próximos diez días y los que ya vencieron, con el artículo del que sale cada fecha.
- Debajo, la caja del asistente y los expedientes con algo corriendo. Ni un dato de ejemplo: todo sale de la base de ese despacho.
El historial del asistente, y se busca por dentro
- Cada conversación se guarda, se retoma, se renombra y se borra de verdad, arrastrando sus turnos.
- La búsqueda mira dentro de las preguntas y de las respuestas, con lematización española: «despidos» encuentra «despido».
El móvil deja de ser el escritorio encogido
- Barra de navegación abajo, que es donde llega el pulgar, con cuatro destinos y «Más». En el escritorio sigue la columna de siempre, y la lista de destinos es una sola.
- Campos a dieciséis píxeles, para que el navegador del teléfono deje de ampliar la página al tocar un campo, y objetivos táctiles de cuarenta y cuatro.
Quién ha entrado en tus expedientes, y darse de baja
- La configuración enseña el registro de accesos del despacho, incluidas las lecturas.
- Borrar la cuenta borra de verdad: filas, documentos guardados, copias derivadas y el historial de consultas.
El asistente que cita o calla
- Pregunta en castellano y responde sólo con los artículos del BOE que tiene cargados. Si la búsqueda no encuentra nada, no le pregunta al modelo: dice que no lo tiene.
- Cada cita pasa por el verificador antes de enseñarse: verde si el artículo existe y regía ese día, ámbar si no lo tenemos, rojo si no cuadra.
- Corre sobre Vertex AI en región europea, con la identidad de la máquina y sin ninguna clave de API.
La biblioteca del BOE, consultable a la fecha que se pida
- Un artículo a la fecha que se pida, con su periodo de vigencia y el enlace al BOE.
- Y distingue dos cosas que casi nadie distingue: «no lo tenemos» y «no regía ese día».
Calculadoras penales, con el artículo delante
- Cancelación de antecedentes, que dice las dos fechas posibles cuando el artículo 136 CP no resuelve.
- Fechas clave de una condena: mitad, dos tercios, tres cuartos y el periodo de seguridad del artículo 36.2 CP.
- Prescripción de la pena, sobre la clasificación de penas del artículo 33 CP.
- Límites de la prisión provisional, con el aviso de los dos tercios del artículo 504.6 LECrim.
La base: plazos verificados, verificador de citas y aislamiento
- Motor de plazos de los cuatro órdenes. Cada regla se apoya en el fragmento literal del BOE que la sostiene, y el motor se niega a calcular con una regla que no lo tenga.
- Indemnización por despido, con el doble tramo de la disposición transitoria 11.ª del Estatuto de los Trabajadores.
- Verificador de citas con su semáforo, contra el texto consolidado.
- Aislamiento entre despachos en la propia base de datos, con pruebas que intentan saltárselo tabla por tabla.