Iuris-IAPrueba gratis
Todas las características

Un expediente lleva datos de salud y antecedentes penales. Esto no es confianza, es la condición

Todo lo de esta página se puede comprobar abriendo el producto o su documentación, y lo que falta se dice igual. Una página de privacidad que sólo afirme virtudes no informa de nada.

Lo que hace

  • Todo el tratamiento ocurre en la Unión Europea: los datos en Madrid y los modelos en región europea.
  • El aislamiento entre despachos está en la base de datos, con seguridad a nivel de fila en todas las tablas de negocio, y se ataca tabla por tabla en cada entrega con una batería de pruebas dedicada.
  • Antes de llamar al modelo, los nombres, los NIF, los teléfonos, los correos, las cuentas y las direcciones se sustituyen por marcas, y la respuesta vuelve con los datos puestos aquí dentro. Funciona también mientras la respuesta se escribe sola en pantalla y con todos los documentos de una conversación a la vez, para que la misma persona no acabe siendo dos.
  • Se seudonimiza siempre, diga lo que diga la etiqueta de la petición: un despiste al etiquetar no puede dejar salir un NIF.
  • Un proveedor que no acredite contrato de encargado, residencia en la Unión Europea, retención cero y compromiso de no entrenar con nuestros datos se niega a cursar la petición. Está en el código, no en una casilla de configuración.
  • Los documentos se guardan cifrados con la clave de la aplicación, en almacenamiento privado, con enlaces firmados que caducan en minutos. Y de una parte del expediente se cifran además campo a campo el documento de identidad, el domicilio, el teléfono y el correo.
  • Queda registrado quién lee qué y cuándo, no sólo quién escribe, y el despacho puede consultar quién ha abierto sus expedientes y sus documentos — también desde otro despacho, cuando se comparte una carpeta.
  • Nada generado por inteligencia artificial se usa en un escrito hasta que lo valida el abogado, y queda guardado quién validó y cuándo.
  • El contrato de encargo de tratamiento que exige el artículo 28.3 del RGPD se acepta al darse de alta, en una casilla propia que no viene marcada, y queda sellado con su versión, su huella, quién y cuándo, en un registro que sólo crece. El texto es público.
  • La autorización de los subencargados —cada uno con su nombre, para qué se usa, qué datos trata y dónde— se firma en el alta y en Configuración, y deja una constancia que no se puede reescribir.
  • El navegador no guarda en el teléfono nada que tenga sesión. Sólo se cachea lo que es inmutable y no lleva datos.
  • Dar de baja el despacho borra de verdad, en una transacción, y deja constancia sin nombres del recuento por tabla.
  • Esta web no carga tipografías ni scripts de otros dominios, y no pone ninguna cookie que no sea estrictamente necesaria: por eso no hay banner que aceptar.

Cómo funciona por dentro

Lo que se apaga solo cuando falta un papel

El modelo sólo recibe datos de un expediente si el proveedor tiene acreditadas por escrito cuatro condiciones: contrato de encargado de tratamiento, tratamiento en la Unión Europea, retención cero y no entrenar con nuestros datos. Sin esa declaración, el enrutador ni siquiera lo elige y la guardia rechaza la petición; no hay una casilla en la aplicación que lo salte, y lo que dependa de ello aparece detenido en la pantalla, diciendo qué falta.

Para el proveedor que usamos, esa declaración consta desde el 2026-09-23, y desde entonces el asistente y el borrador del escrito trabajan con los datos del expediente —siempre seudonimizados antes de salir—. Si la declaración se retira, todo eso vuelve a pararse solo.

Es la forma que tiene este producto de tratar el cumplimiento: no como una promesa en una página, sino como algo que impide la acción cuando el papel no está.

Auditar va dentro del caso de uso, no en la pantalla

Si cada pantalla tuviera que acordarse de dejar rastro, una pantalla nueva sería una lectura sin rastro. Así que el registro lo escribe el propio caso de uso, y el dueño real de lo que se lee lo rellena un disparador de la base de datos que sobrescribe lo que mande la aplicación.

Lo que todavía no hace

  • Las páginas legales están escritas con lo que el producto hace de verdad, y siguen pendientes de revisión por un abogado: quien responde de un aviso legal es el titular.
  • El contrato de encargo sólo se acepta al darse de alta: en Configuración se ve con su constancia, pero no se vuelve a firmar desde ahí.
  • No hay compromiso de disponibilidad. No se promete un porcentaje de servicio que no se mide.
  • Falta fijar cuánto se conserva lo de un despacho que deja de pagar. Hasta que lo revise el asesor de protección de datos, no se escribe un plazo aquí.

Pruébalo con un caso tuyo

Los 15 días de prueba no piden tarjeta. Y si ya tienes cuenta, esto está dentro de la aplicación, no hay nada que activar.

Sin tarjeta · Darse de alta y entrar se hace dentro de la aplicación.