Todo lo que se le hace a un PDF antes de presentarlo, sin salir de aquí
Entre recibir un PDF y presentarlo hay una docena de gestos pequeños: tapar un DNI, quitar dos páginas, numerar la prueba, bajar el peso para que lo admita la sede. Cada uno solía pedir un programa distinto, y alguno de ellos, subir el documento de un cliente a una web ajena.
Lo que hace
- Un visor dentro de la aplicación con zoom, miniaturas, salto de página y búsqueda con resaltado.
- Anotaciones: resaltar, subrayar, tachar, notas, recuadros, círculos, flechas y trazo a mano, en cuatro colores. Se listan en un panel con filtros y búsqueda, se descargan como un resumen en PDF, y el documento se imprime o se descarga con ellas o sin ellas.
- Páginas: reordenarlas arrastrando, girarlas, extraer las elegidas a un documento nuevo, añadir otro PDF y dividir un documento cada tantas páginas o después de las que digas.
- Rellena los campos de los formularios PDF de la administración y los juzgados.
- Tachado definitivo de datos sensibles: se tapa arrastrando o buscando un texto —un NIF, un nombre, una cuenta— en todo el documento, y después se comprueba que en esas páginas no queda texto que se pueda copiar ni extraer.
- Marca de agua en diagonal sobre todas las páginas —BORRADOR, CONFIDENCIAL, COPIA…— y sellos visuales que se colocan tocando la página.
- Foliar varios PDF del expediente para aportarlos como prueba: en el orden que elijas, con rótulo en la primera página de cada documento y folio continuo en el margen.
- Comprimir un PDF pesado para que lo admita una sede, viendo el antes y el después antes de guardar; convertir varias fotos en un solo PDF, girándolas y recortándolas; y comparar dos PDF marcando las palabras añadidas y quitadas.
Cómo funciona por dentro
El original nunca se toca
Todo lo que se hace en el editor se hace sobre una copia de trabajo, y al guardar nace un documento nuevo en el expediente. El PDF que llegó sigue ahí, idéntico. Es lo que permite tachar, dividir o comprimir sin miedo: siempre se puede volver al que había.
Y si el resultado es exactamente igual que otro documento que ya estaba en el expediente, no se guarda dos veces: se avisa de que ya estaba.
Un tachado que de verdad tacha
El error clásico es tapar un dato con un recuadro negro que se puede quitar, o que deja el texto debajo para quien lo copie y lo pegue. Aquí no: cada página con una zona tachada se convierte en imagen en el documento nuevo, y antes de darlo por bueno se comprueba que en esas páginas no queda texto que se pueda copiar ni extraer.
El precio se dice con la misma claridad: esa página entera, no sólo la zona, pierde el texto seleccionable. Lo avisa la propia pantalla, con la lista de páginas afectadas, antes de aplicarlo.
En tu navegador, sin mandar el documento a nadie
Las herramientas de PDF trabajan en tu navegador sobre el fichero de nuestra propia aplicación, con librerías abiertas y sin licencias de terceros. El documento de un cliente no se sube a una web de «comprimir PDF gratis» ni a ningún otro servicio para poder tacharlo o numerarlo.
Pruébalo con un caso tuyo
Los 15 días de prueba no piden tarjeta. Y si ya tienes cuenta, esto está dentro de la aplicación, no hay nada que activar.
Sin tarjeta · Darse de alta y entrar se hace dentro de la aplicación.