El encabezamiento lo pone el expediente. Tú pones los hechos
Lo único que sólo sabe el abogado son los hechos. El órgano, el procedimiento, los autos, las partes y el texto literal del artículo están en otro sitio, y copiarlos a mano es donde se cuelan los errores que nadie relee.
Lo que hace
- El encabezamiento se arma solo con el órgano, el procedimiento, los autos y las partes del expediente. Lo que falte se escribe dentro del texto, entre corchetes, además de avisarse arriba: un hueco a la vista no se presenta por error.
- Se guarda solo cada segundo y medio, con la hora del servidor a la vista, avisa al cerrar y entiende Ctrl+S. Si el guardado falla, no se borra lo escrito.
- Las citas se comprueban mientras escribes, contra la redacción que regía a la fecha del escrito. Esa comprobación continua no deja constancia: la constancia es un acto tuyo, no una pausa al teclear.
- La ley al lado, de tres formas: pedir un artículo por su referencia, preguntar en castellano con el asistente entero, y pedir un borrador del escrito.
- El artículo se inserta literal del BOE, donde esté el cursor, con su cita ya escrita en la forma que el verificador sabe leer.
- «Dar por revisado» pasa el escrito por el verificador y deja constancia colgada del propio escrito. El semáforo deja de darse por vigente en cuanto tocas el texto.
- El repaso antes de presentar bloquea si hay citas en rojo, y se puede levantar: la segunda pulsación, con la lista delante, es la confirmación, y queda registrada.
- Sale en PDF y en Word (.docx), generados por el producto y no por el navegador: Times de doce puntos, márgenes de tres centímetros, párrafos justificados, número de página en cada hoja y un pie con las fuentes citadas. Cada descarga queda registrada: quién, cuándo, en qué formato y de qué versión del texto.
- Arriba se ve cuándo vence lo primero del expediente, con su artículo detrás. Es la única línea que no habla del escrito sino del reloj, y está porque un escrito se redacta para algo que vence.
Cómo funciona por dentro
A la fecha del escrito, no a la de hoy
Es la diferencia que decide si una comprobación sirve para algo. Un escrito de 2019 se juzga con la ley de 2019, y un verificador que compruebe contra el texto de hoy dará por mala una cita correcta o por buena una que ya no lo es.
Por eso la fecha del escrito es un dato del escrito y no un detalle de la pantalla: gobierna qué redacción se busca en la biblioteca.
Lo que se inserta se lee antes
El artículo entra literal y con su cita, pero nada se inserta solo: hay que pulsarlo. Lo que se inserta sin leer no se ha validado, y validar es lo que el producto exige del abogado en todo lo demás.
Lo mismo con el borrador que redacta el modelo. Para pedirlo se escriben aparte el tipo de escrito y los hechos: no se manda el escrito a medias, porque lo que no se manda no se puede filtrar. Los nombres, los documentos de identidad y los domicilios de las partes se sustituyen por marcas antes de salir hacia el modelo y vuelven a su sitio en la respuesta. El borrador sale debajo, se lee, y sólo entra en el escrito si lo insertas.
Pruébalo con un caso tuyo
Los 15 días de prueba no piden tarjeta. Y si ya tienes cuenta, esto está dentro de la aplicación, no hay nada que activar.
Sin tarjeta · Darse de alta y entrar se hace dentro de la aplicación.