Páginas legales
Qué datos personales tratamos, con qué papel, para qué y durante cuánto tiempo. Cumple los artículos 13 y 14 del Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018 de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales.
El artículo 10 de la Ley 34/2002 (LSSI) obliga a publicar estos datos de forma permanente, fácil, directa y gratuita.
En Iuris-IA conviven dos tratamientos que no se mezclan, y casi todo lo que sigue depende de cuál de los dos sea:
Sólo lo necesario para dar el servicio y para poder demostrar que se dio bien:
El alta pide colegio y número de colegiado, y los guarda con una marca que dice que nadie los ha comprobado. Lo que alguien teclea no acredita su colegiación, y el producto no finge lo contrario. Si algún día hay una comprobación real, se dirá aquí y se dirá cómo.
Un expediente de un despacho contiene con normalidad datos de categoría especial: salud, en informes médicos y forenses, y afiliación sindical (artículo 9 RGPD); y datos relativos a condenas e infracciones penales (artículo 10 RGPD). También datos de víctimas y de menores.
Esos datos se tratan únicamente por instrucción del despacho y para prestarle el servicio: guardarlos, buscarlos, calcular plazos y ayudarle a redactar. No se usan para ninguna finalidad propia, no se ceden a nadie y no se emplean para entrenar ningún modelo.
Todo el tratamiento ocurre en la Unión Europea.
Sólo los proveedores necesarios para prestar el servicio. Cada uno requiere contrato de encargo de tratamiento (artículo 28.3 RGPD):
La relación actualizada de subencargados, con su ubicación y sus garantías, se entrega al despacho como parte del contrato de encargo de tratamiento, y el despacho puede oponerse a la incorporación de uno nuevo (artículo 28.2 RGPD). Ese contrato debe estar suscrito antes de tratar datos reales de clientes.
Antes de cualquier llamada a un modelo se sustituyen nombres, NIF, NIE, CIF, teléfonos, correos y direcciones por marcadores estables dentro de la consulta, y la respuesta se rehidrata antes de mostrarla. Conviene decirlo sin adornos: seudonimizar reduce el riesgo, no lo elimina, porque un texto seudonimizado sigue siendo dato personal mientras nosotros conservemos la forma de deshacerlo (artículo 4.5 RGPD).
Por eso hay una segunda puerta, y está en el código y no en una casilla de configuración: cada petición a un modelo declara qué lleva dentro, y un proveedor que no acredite contrato de encargo, tratamiento en la Unión Europea, retención cero y compromiso de no entrenar con nuestros datos no puede cursar una petición que contenga datos de un expediente.
Mientras esa acreditación no conste por escrito, el asistente sólo trabaja con texto público —el BOE— y las funciones que necesitarían leer un expediente permanecen apagadas. Están construidas y detenidas, y la propia pantalla dice que lo están.
Nada generado por un modelo sale del sistema sin que lo valide el abogado. Lo extraído, lo calculado y lo redactado nace como propuesto, y queda registrado quién lo valida y cuándo.
No se toman decisiones automatizadas que produzcan efectos jurídicos ni que afecten significativamente a nadie (artículo 22 RGPD). El producto propone; quien decide, valida y firma es el abogado.
Falta fijar, con el asesor de protección de datos del titular, un límite temporal a la conservación en caso de impago prolongado. Conservar indefinidamente datos de salud y datos penales de un despacho que dejó de pagar hace años es un riesgo en sí mismo. Cuando ese límite se fije, se publicará aquí y se avisará antes de aplicarlo.
No son declaraciones de intenciones: son cosas construidas y probadas.
Puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad, y retirar el consentimiento cuando el tratamiento se base en él, escribiendo a la dirección de contacto del titular. Desde la propia aplicación puedes además dar de baja el despacho y borrar sus datos, en Configuración. La entrega de una copia en formato portable se atiende por la dirección de contacto.
Si consideras que tu solicitud no se ha atendido debidamente, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Si eres cliente de un despacho que usa Iuris-IA y quieres ejercer tus derechos sobre los datos de tu asunto, debes dirigirte a ese despacho, que es el responsable. Si una solicitud así nos llega a nosotros, se la trasladamos sin dilación.
El servicio se dirige exclusivamente a profesionales de la abogacía. No se dirige a menores ni se recogen datos de menores para dar de alta una cuenta. Cosa distinta son los datos de menores que pueda contener un expediente, que trata el despacho bajo su responsabilidad y nosotros sólo por su instrucción.
Si cambia algo relevante —una finalidad, un subencargado, un plazo de conservación— se actualiza esta página y se avisa al despacho antes de que el cambio tenga efecto. La fecha de la última actualización figura al principio.